Reiki

Durante un tratamiento, el paciente se acuesta en la camilla descalzo y vestido, y las manos del terapeuta recorren una serie de ubicaciones en el cuerpo facilitando que la Energía Reiki fluya por ellos.

Se siente una relajación profunda y una gran sensación de calma que puede ir acompañada de sensaciones diversas como frio, calor, etc. en diferentes zonas del cuerpo, a medida que la energía va fluyendo y eliminando los bloqueos que en él existan.

Durante un tratamiento, el paciente se acuesta en la camilla descalzo y vestido, y las manos del terapeuta recorren una serie de ubicaciones en el cuerpo facilitando que la Energía Reiki fluya por ellos.

Se siente una relajación profunda y una gran sensación de calma que puede ir acompañada de sensaciones diversas como frio, calor, etc. en diferentes zonas del cuerpo, a medida que la energía va fluyendo y eliminando los bloqueos que en él existan.

La energía fluye a través del cuerpo físico, emocional, mental y espiritual donde realiza las sanaciones que se requieran. Para un trabajo profundo se acostumbran a realizar unas tres o cuatro sesiones para conseguir solucionar el desequilibrio energético.

Una vez finalizado el tratamiento requerido, pueden hacerse sesiones periódicas para mantener un buen estado energético.

También es efectivo para disminuir el nivel de nerviosismo y estrés que se produce en nuestro día a día, proporcionándonos una sensación de armonía. También ayuda a equilibrar nuestra autoestima y aumenta el positivismo. Previene múltiples enfermedades y ayuda a disminuir muchos dolores físicos.

Las sesiones pueden ir acompañadas de baños vibratorios de sonido o complementado con el uso de minerales.

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