Terapia Gestalt

gestaltLa terapia Gestalt, creada por Frits Perls, psiquiatra contemporáneo de Sigmund Freud, tiene como base:

La vivencia del aquí y ahora.

La relación entre Tú y Yo.

Asumir la responsabilidad de mi mismo.

Es una terapia que forma parte de la psicología humanista y transpersonal. Útil, actual y confrontativa, la terapia Gestalt gana puntos por su creatividad, su espontaneidad y por la capacidad que tiene de conseguir que el cliente “se de cuenta por sí mismo” de sus procesos mentales y de sus emociones y sentimientos.

El trabajo con sueños, el diálogo con mi cuerpo, las constelaciones familiares, la dramatización y el uso del teatro se convierten en herramientas terapéuticas de gran valor para crecer y conseguir sentirse más auténtico.

Una vez alguien dijo que la neurosis no se va pero se alivia; parece una opinión sensata y humilde. Los cambios de actitud frente a los problemas que nos generan miedo, ansiedad, rabia, tristeza… son indispensables para mejorar cualquier cosa, pero a la vez son muy difíciles porque mueven procesos inconscientes de los que no nos damos cuenta.

El conocimiento de nuestros procesos neuróticos es el conocimiento de nuestros límites. Ampliar los límites nos dará más libertad. Todos vivimos, pero algunos lo hacen más conscientemente que otros. La conciencia de uno mismo exige asumir la responsabilidad de uno mismo y dejar de culpar a los demás de lo que nos pasa.

Sentirse limitado es sentirse infeliz; el ser humano es expansivo por naturaleza, cambia y crece. Si se estanca, muere.

La Gestalt es un reto. Lo más fácil es no hacer nada. Crecer no es gratis. El placer y el dolor van de la mano. Gestalt es intensidad y autenticidad.

Encontrarse a uno mismo es encontrar lo que hay escondido en nuestro interior, lo que nosotros mismos hemos guardado e ignorado porque no queríamos o no podíamos aceptar. A nadie debería darle miedo mirar hacia el interior: lo más que podemos encontrar es a nosotros mismos.