Meditación

meditacioLa meditación es un paso posterior a la práctica de Yoga. Es muy difícil practicar meditación sin antes haber entrenado el cuerpo en el arte de la inmovilidad, sin saber respirar o sin saber relajarse.

Meditar es entrar en el silencio profundo de la vida, en el silencio enriquecedor de tu interior. Esto no es fácil; normalmente nos cuesta aceptar nuestro vacío y intentamos huir de él a veces con la ansiedad y a través de la ocupación constante. Si estás preparado te puedes nutrir con el silencio, si no lo estás puedes hundirte en él.

Meditar es una experiencia, no es un ejercicio mental; es conseguir ir más allá de la mente y dejarla que siga pensando. Con la meditación puedes comprobar si dominas tu mente o si ella te domina a ti. Meditar es estar en medio. Es mantener la conciencia de ti mismo en este preciso instante, y sentirte profundamente unido con todo aquello que te rodea.

La meditación sirve para hacer balance de un día, de un tiempo, de tu vida. Observas aquello que hay a favor, aquello que hay en contra, el resultado, corriges y sigues adelante. Para algunos puede ser una experiencia mística, para otros una experiencia práctica: sirve para estar consciente de tu vida, para no dar tantos tumbos, para centrarse en uno mismo, sirve para ser tu mismo, ¿no es suficiente?

También sirve como espejo, solo te ves a ti mismo y hay veces que no te gusta aquello que ves, pero no tienes otro remedio, puedes huir cuando quieras y dejar el examen pendiente, pero no puedes huir siempre.

La práctica es cómoda, sentado con la espalda recta y respirando lentamente y suavemente. En primer lugar cabe relajar bien todo el cuerpo, aflojar piezas de ropa que nos molesten, procurar una higiene previa, un lugar ventilado, un aroma agradable, una música adecuada y, después de armonizarse con el mundo exterior, permanecer en el silencio, con uno mismo, consciente y sereno, estar allá.

Hay muchas técnicas de meditación, pero las técnicas te alejan de aquello que realmente es, ya que no se trata de aplicar unas normas sino de vivir una experiencia que no se puede traducir en palabras. ¿Se puede satisfacer el hambre solamente explicando el sabor de la comida?