Flores de Bach

flors-bachLas Flores de Bach forman parte de las terapias vibracionales, es decir, que el medicamento tiene un determinado poder vibratorio que ayuda a corregir los estados emocionales generados en nuestro interior a causa de las experiencias humanas que vivimos y “cómo” las vivimos, es decir, nuestra actitud frente a situaciones externas e internas que nos suceden.

El Dr. Edward Bach, homeópata, fue su creador, pero actualmente hay otras familias de flores de amplio espectro energético creadas de acuerdo a conocimientos arquetípicos actualizados y de gran vibración, con un potencial de actuación muy efectivo para asimilar experiencias humanas dolorosas y poco deseadas, que normalmente son las que generan la visita de un paciente a nuestros consultorios.

El tratamiento con Esencias Florales no se basa en un recetario de flores de acuerdo a los síntomas, sino de un análisis exhaustivo de la experiencia humana que vive la persona y acerca de la cual no aprende la enseñanza que le brinda la vida.

Frente a sensaciones y sentimientos las esencias florales no nos pueden “poner” ni “quitar” emociones, sin embargo éstas facilitan el “darnos cuenta de” y así poderlas aceptar y transformar conscientemente. Las esencias florales tomadas o administradas como un mero paliativo de síntomas emotivos no irán más allá de un efecto de autosugestión tipo placebo y de corta duración. Lo importante no es ver la punta del iceberg que sale fuera del agua, sino contemplar su totalidad. Solo si se conduce la experiencia humana de fondo habrá sanación.

La flor permite cambiar el estado vibratorio de todos nuestros líquidos internos que vibran de acuerdo al estado emocional dominante.

El fotógrafo japonés Masaru Emoto nos hizo una importante demostración científica al fotografiar cristales de agua bajo diferentes situaciones vibratorias: alegría, enfado, rabia o diferentes melodías, pudiendo ver gráficamente que los cristales adoptan diferentes figuras geométricas, unas armoniosas y bellas y otras deformes, dependiendo de la vibración de la palabra o música. El agua guarda una memoria y vibra de acuerdo a nuestros pensamientos y sentimientos y… nosotros estamos constituidos por unas tres cuartas partes de agua aproximadamente!

Nuestro estado de ánimo repercute directamente sobre todos los líquidos de nuestro cuerpo y por ende a nuestros órganos y vísceras.

El poder vibratorio de las Flores de Bach, que se ingieren en forma líquida y en varias tomas al día, ayudan a cambiar los estados vibratorios alterados por nuestra actitud frente a lo que la vida nos da cuando no es lo que esperamos de ella.

La terapia con esencias florales requiere de un acercamiento amoroso a la experiencia que vive el otro y que difícilmente podremos comprender si no la hemos vivido y trabajado nosotros. Una vez más llegamos al punto en que lo importante es la formación personal y humana del terapeuta, no la administración de un producto de acuerdo a un catálogo.